El Internet industrial de las cosas (IIoT) es una expresión que se utiliza para hacer referencia al uso de dispositivos conectados en las fábricas, las empresas de energía y otras industrias. Es sumamente importante para lograr un mayor nivel de automatización y auto supervisión en las máquinas industriales, lo cual permite mejorar la eficiencia.

El Internet industrial de las cosas en acción

Las soluciones de IIoT se utilizan en una gran variedad de casos prácticos; dos de los principales son las fábricas y las empresas de servicios energéticos.

En el caso de las fábricas, se suelen emplear para tener un panorama completo de las condiciones del lugar y del equipo. Cuando los

datos que recopilan los sensores de las máquinas se analizan de inmediato y se transmiten a los sistemas de control, es posible mejorar la eficiencia operativa y empresarial.

En el caso de las empresas de servicios energéticos, se utilizan para supervisar mejor los recursos de campo. Los dispositivos del IIoT recopilan datos en tiempo real sobre el rendimiento de la red eléctrica, el flujo de las tuberías o el control de las emisiones, aunque los recursos estén distribuidos en regiones geográficas muy extensas.

Por ejemplo, una empresa de servicios de agua y alcantarillado de Italia utiliza dispensadores de autoservicio conectados en toda una región para recopilar datos en tiempo real sobre la calidad del agua.

La Industria 4.0 y la cuarta revolución industrial

En muchas ocasiones, se habla de los sistemas del Internet industrial de las cosas en relación con la industria 4.0 y la cuarta revolución industrial. Ambas expresiones significan lo mismo y se refieren al incremento de la automatización, comunicación y auto supervisión en la actividad tradicional de las industrias y las fábricas.

Wikipedia vincula los conceptos de “Industria 4.0” y “Cuarta revolución industrial” con los proyectos estratégicos que se desarrollaron en nombre del gobierno de Alemania en 2011 y 2013. La expresión “cuarta revolución industrial” se popularizó gracias a un artículo y, posteriormente, un libro del economista Klaus Schwab.

Las tres revoluciones industriales anteriores describen el surgimiento de la fabricación de máquinas usando la energía del vapor y el agua; la aceleración de la industria con el ferrocarril, el telégrafo y la electricidad; y la revolución digital que introdujo la tecnología informática avanzada.

El IIoT comparte varias nociones esenciales con la Industria 4.0, como la interconectividad, la transparencia de la información, el soporte técnico para las personas y la toma de decisiones descentralizada. Los conceptos de automatización, inteligencia artificial y aprendizaje automático, comunicación entre las máquinas y big data también están estrechamente relacionados con la Industria 4.0 y pueden entrelazarse con el ecosistema del IioT.

Gemelos digitales

La expresión “ciudad inteligente” hace referencia a la gestión de un área urbana por medio de la tecnología conectada y el análisis de datos.

Este tipo de ciudades recopilan los datos de dispositivos como sensores y cámaras, y los utilizan para respaldar los servicios públicos;

por ejemplo, para controlar los embotellamientos, prevenir los delitos y realizar el mantenimiento de recursos e instalaciones.

Los dispositivos que se utilizan en ellas se consideran parte del IIoT e incluyen desde sensores del tráfico hasta medidores de servicios públicos. Como en cualquiera de los casos prácticos de uso del IIoT, el concepto de ciudad inteligente depende tanto de la conectividad, como de la recopilación y el análisis inmediatos de los datos.

IoT empresarial

Por lo general, el IoT capta la atención de los consumidores, cuyas experiencias con tecnologías como los relojes inteligentes se ven afectadas por las preocupaciones en torno a la seguridad y la privacidad que supone el hecho de estar conectados de forma permanente. Esta perspectiva se aplica a todos los tipos de proyectos de IoT empresarial, especialmente cuando el usuario final es el público en general.

Las soluciones de IoT para empresas permiten mejorar los modelos comerciales actuales y entablar nuevas relaciones con los clientes y los partners. No obstante, su implementación presenta ciertos desafíos. El volumen de datos que genera un sistema de dispositivos inteligentes (lo cual se conoce como big data) puede volverse abrumador. Integrar el big data a los sistemas actuales y establecer análisis para poder utilizar esa información puede resultar complicado.

Además, la seguridad es un aspecto muy importante a la hora de diseñar sistemas de IoT. Aun así, muchas empresas consideran que implementar esta tecnología vale la pena; por eso, es posible encontrar casos prácticos exitosos en casi todos los sectores.

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